La escena tiene lugar bajo las laderas de las montañas de los Alpes franceses. Allí, el esquiador Edouard de Lyon y un compañero se encontraban en pleno descenso mientras la cámara de su casco grababa el momento. Todo se tuerce en cuestión de segundos.

Entonces la escena se convierte en una película de terror. Su compañero, que iba detrás algo rezagado, provoca una pequeña avalancha que acaba sumergiendo a Edouard en una grieta profunda de tres metros de profundidad.

Las imágenes capturan al esquiador pidiendo ayuda al amigo, advirtiéndole que no se acerque al borde en caso de que envíe más nieve al espacio donde se encuentra y acabe por engullirlo del todo. Además, la caída le provoca una grave lesión en la pierna. 

Como vemos en el vídeo, mientras grita por el agujero, su amigo, que no tiene cuerda, intenta alcanzarlo con los bastones de esquí. Incapaz de moverse por lo que luego se confirma como una rotura de ligamento en la rodilla, la cámara captura la odisea.

Finalmente, un helicóptero de rescate llega hasta la zona para transportarle de forma segura. Como explicó el propio Edouard a los medios posteriormente, “ese día cometimos muchos errores, así que publiqué el video por si le puede servir a otros. La horrible experiencia será una lección para toda la vida”. Según el esquiador:

La primera plataforma de Couroa era relativamente incompleta, por lo que decidimos comenzar el descenso sin la cuerda mientras otros dos amigos esperaban que el segundo grupo recuperara la cuerda. En este punto, el grupo de seis en la cima de Couloa pensó que era más peligroso que dividir el grupo.

El hombre admite que ese fue el primer error, ya que en caso de accidente, escalar la cuerda puede salvar la vida de quienes están atrapados bajo la nieve o al borde de un acantilado.

Artículos recomendados

Animate a comentar esta entrada!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.