Con los viajes tripulados a Marte y las misiones a la Luna aplazadas por la pandemia resulta difícil pensar en colonizar el Sistema Solar ahora mismo pero, si comenzáramos mañana la tarea de establecernos fuera de nuestro planeta, ¿Cuál sería el lugar ideal? Según un nuevo estudio ese lugar es la órbita de Ceres.

Sí ni la Luna, ni Marte, ni una estación flotando sobre las nubes de Venus. Según un interesante estudio realizado por el astrobiólogo finlandés Pekka Janhunen, Ceres tiene no pocas ventajas sobre cualquiera de esos emplazamientos hasta el punto de ser el lugar ideal para comenzar a colonizar nuestro Sistema Solar. ¿Por qué Ceres? La razón principal no es otra que la gravedad. La gravedad de Marte es solo un 62% de la terrestre. La de la Luna es aún peor, un 16,6% de la que estamos acostumbrados en nuestro planeta.

Marte tiene agua helada a solo 2,5 cm de la superficie

Ceres es el asteroide más grande que conocemos en el Cinturón de Asteroides que rodea el Sol entre Marte y Júpiter. Es tan grande (940 kilómetros de diámetro) que originalmente estaba considerado como planeta, aunque ahora mismo recibe la clasificación de planeta enano. Recientemente pudimos conocer mejor su geografía y características gracias al estudio que hizo de él la sonda Dawn.

¿Tiene Ceres mejor gravedad que Marte o La Luna? No, en absoluto. Aunque tiene la suficiente masa como para haber desarrollado forma redondeada con el paso de millones de años, su gravedad es solo un 3% de la terrestre. Lo que pasa es que Janhunen no propone construir una colonia sobre la superficie de Ceres, sino una enorme estación orbital en órbita sobre el pequeño planeta dotada de gravedad artificial gracias a su propio giro alrededor del enorme asteroide. Construir semejante estructura sobre Ceres tiene ventajas respecto a hacerlo en órbita solar. La primera es que el planeta enano tiene muchísimas materias primas útiles. Los silicatos que componen el regolito son aptos para construir escudos antiradiación. El asteroide es rico en nitrógeno, en sales y hasta se cree que tiene un 30% de agua en forma de hielo y quizá de un océano submarino.

La NASA encuentra rastros de un enorme antiguo océano en el planeta Ceres -  RT

Subir estos materiales a órbita es más sencillo que hacerlo en Marte porque ni hay atmósfera con la que lidiar (y por lo tanto no hay rozamiento, ni vientos ni tormentas de arena), ni una gravedad fuerte que requiera altas velocidades de escape para subir cargas a órbita. De hecho podría ser el lugar ideal para instalar un ascensor espacial. No hay mucha luz solar en la órbita de Ceres, pero la que llega a medida que el asteroide se mueve puede concentrarse mediante espejos. Finalmente, Ceres tiene una localización idónea como lugar de paso hacia diferentes planetas del Sistema Solar. Viajar hasta Ceres lleva más tiempo que llegar a Marte (Dawn tardó años en llegar, pero antes pasó por Vesta y su propulsor de iones de xenon está pensado con la economía en mente, no con la velocidad), pero al llegar tenemos la ventaja de un aterrizaje y posterior despegues mucho más sencillos.

La idea de una colonia en Ceres nos trae irremediablemente a la mente la estación Ceres en The Expanse. En esa serie de ciencia-ficción, los científicos logran dar impulso a la velocidad de rotación de Ceres para que tenga mayor gravedad y el planeta enano se convierte en una de las primeras bases permanentes del sistema Solar, con una media de seis millones de residentes. Además es un puerto en el que atracan cientos de naves en sus viajes entre ls regiones del Sistema Solar.

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