¿Qué se hace con el poliuretano?

En 2015 se calculó que el poliuretano representaba unos 3,5 millones de toneladas de material plástico producido sólo en Europa: entre otras cosas, este polímero se utiliza en frigoríficos, botellas de agua, zapatos, muebles… en otras palabras, es un plástico polivalente. También es un plástico termoestable, lo que significa que no se puede derretir sin someterlo a un proceso que conduce a la liberación de sustancias tóxicas de todo tipo. Por lo tanto, P4SB ha estudiado el contenido de un vertedero rico en plástico y ha identificado una bacteria del género Pseudomonas que es capaz de atacar y romper algunos de los enlaces químicos que mantienen el poliuretano unido.

Qué beneficios aporta el uso de las planchas de poliuretano?

La superbacteria

Las Pseudomonas identificadas por la investigación también son muy resistentes a las sustancias tóxicas y son capaces de sobrevivir en condiciones extremas: el siguiente paso será identificar cuáles de sus genes son responsables de la producción de enzimas capaces de descomponer el poliuretano. En la misma “familia” bacteriana podría haber otros microorganismos capaces de atacar a otro plástico difícil de reciclar, el PET (el de las botellas de plástico, para entenderlo).

Según los autores del estudio, tan pronto como sepamos algo más sobre el funcionamiento de estas bacterias podríamos pensar en utilizarlas para crear verdaderas “microfábricas” para reciclar plástico.

Pseudomonas infections: Causes, symptoms, and treatments
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